Más allá del cumplimiento normativo
En Origon, nuestra visión siempre ha ido mucho más allá del simple cumplimiento normativo, pues cuando analizamos retrospectivamente la concepción del modelo de factura electrónica, allá por el año 2004, nos dimos cuenta de que esta nueva herramienta sería absolutamente indispensable para lograr no solamente la visión fiscalizadora de la autoridad, sino una visión muchísimo más estratégica desde el punto de vista puramente comercial. En aquellos años de transición tecnológica, resultaba verdaderamente absurdo y hasta paradójico observar cómo gran parte del mundo corporativo ya podía ser digitalizado; procesos enteros como las órdenes de compra o las recepciones de mercancía ya fluían a través de medios digitales, pero la factura, el documento que amparaba todo el esfuerzo, seguía atrapada en el papel.
La factura como fuente de inteligencia en tiempo real
Hoy en día, el tiempo nos ha dado la razón de manera contundente. La factura electrónica se ha consolidado indiscutiblemente como la piedra angular del Servicio de Administración Tributaria en términos de recaudación nacional. La fiscalización, tal como la conocemos actualmente en el país, simplemente no podría existir sin este instrumento fundamental que ha transformado la economía; sin embargo, el cambio más importante, profundo y verdaderamente revolucionario en esta evolución radica en su propósito: aquel documento que antaño solamente servía para cerrar una transacción comercial aislada, se ha convertido hoy en una fuente de información veraz, en tiempo real y sumamente oportuna, tanto para las autoridades como para los propios contribuyentes.
Del cumplimiento al valor agregado
En la actualidad, sobre la base de estos millones de documentos digitales se fundamenta absolutamente toda la recaudación del país. No obstante, su inmenso valor no termina ahí. Si bien como empresa hemos atacado de forma muy oportuna y eficiente el cumplimiento de la parte fiscal, hemos tomado la decisión consciente de darle la vuelta a esa visión limitante de mero cumplimiento obligatorio y nos hemos enfocado de lleno en el valor agregado, en descubrir cómo ayudar a las organizaciones mexicanas a ser mucho más productivas y a simplificar radicalmente los engorrosos procesos administrativos que giran en torno a ellas.
Un ecosistema digital al servicio de las organizaciones
Para lograrlo, nos ponemos en medio de las operaciones armando una serie de plataformas que generan un vasto ecosistema digital. Este ecosistema conecta fuentes de información y transacciones que se dan entre clientes, proveedores, empleados, entidades financieras y gubernamentales. Nuestra meta es crear verdaderas comunidades de colaboración que ayuden a las organizaciones a hacer mucho más eficiente la comunicación entre ellas, logrando que los acuerdos comerciales se materialicen de forma precisa y sin fricciones.
Visibilidad e inteligencia de negocios
Al orquestar todas estas interacciones en una sola red colaborativa, logramos darles una visibilidad sumamente relevante a las compañías. Esta claridad operativa les permite tomar decisiones estratégicas mucho mejores, simplificar su carga administrativa diaria y lograr cambios verdaderamente importantes en la manera en la que operan y hacen negocios de manera digital. Al final del día, comprender la evolución de la factura electrónica es comprender la evolución del empresariado moderno, transformando un simple impuesto en inteligencia de negocios.
